Me pregunto en que soñara Mateo mientras le hago la sesión de fotos, que le pasará por su cabecita mientras siente las luces del estudio, porque de solo mirarlo me derrito, sus padres me han fiado a mí este momento inolvidable, lleno de ternura y calor, siempre que viene un bebé preparamos todo para que este lo más cómodo y cada imagen es un reto lograr sus expresiones, captarlo con mi cámara, cada día ser fotógrafo de bebes es una aventura de aprendizaje y experiencias. Gracias a los padres por darme la oportunidad de ser parte de la historia de Mateo.