Lo mejor de ser fotógrafo de bodas es tener la oportunidad de conocer personas , costumbres y tradiciones de muchas partes el mundo, y así en esta oportunidad, me toco esta preciosa boda escocesa, ambos encantadores y el luciendo su traje típico, la novia con una bella sonrisa para mi cámara, y todo en un marco de cielo azul y colores vivos como solo en Tenerife puede ser, y así, sol, luz, color y tradición , se conjugaron para hacer de esta boda un evento inolvidable.